El Granada doblega al Mallorca y firma un triunfo de autoridad bajo la mirada de Schwimer (2-0)

El Granada rubricó una actuación de peso en el Nuevo Los Cármenes al deshacerse del RCD Mallorca con un trabajado 2-0, conquistando así su primer triunfo de la temporada en la Liga Hypermotion. Pacheta dio continuidad al bloque que arañó un punto en la jornada inaugural frente al Real Oviedo, y la apuesta no tardó en dar sus frutos. Tras sobreponerse a un par de sustos iniciales del ataque balear en las botas de Adri Fuentes, el cuadro local tomó el mando del choque y rompió las tablas. En el minuto 20, Pedro Alemañ desató la locura en la grada al controlar dentro del área, girarse con picardía y enviar un zurdazo cruzado al fondo de la red para adelantar al bando nazarí.

Con el marcador a favor, el conjunto rojiblanco supo gestionar los momentos de mayor ida y vuelta de la primera mitad y rozó el segundo gol por medio de un remate a la cruceta de Rodelas y un potente disparo de Arnaiz. Tras el paso por vestuarios, el Mallorca dio un paso adelante e intensificó su presencia en campo contrario obligando a lucirse al guardameta Raúl Lizoain, que desbarató una clara ocasión de Calatayud. Pacheta movió el banquillo refrescando las bandas con la entrada de hombres como Owen, Marqués y Kader, dotando al bloque de la solidez defensiva necesaria para resistir el acoso visitante y contener las acometidas insulares con un orden marcial impecable.

La sentencia del choque llegó en el minuto 82 a través de una acción tan surrealista como afortunada para los rojiblancos. En la salida de un saque de esquina botado por Gumbau, el pitido del colegiado confundió a la zaga bermellona; la defensa visitante detuvo su carrera y el guardameta Arnau Tenas terminó introduciendo el balón en su propia portería al intentar despejar. Pese a las intensas protestas de los futbolistas de Luis García por la confusión generada, el tanto subió formalmente al marcador, permitiendo al Granada anestesiar el tramo final de la contienda entre los vítores y cánticos de «olé» de la afición granadinista.

Schwimer en «casa»

La noche dejó además una importante imagen institucional con la presencia estelar de Michael Schwimer en el palco de autoridades. El empresario estadounidense y futuro propietario del club presenció en directo su primer partido en el coliseo del Zaidín, en una visita histórica que escenifica la inminencia del cambio de propiedad en la entidad rojiblanca.

Con esta trabajada victoria ante un rival directo por el ascenso, el Granada alcanza los 4 puntos de 6 posibles, disipa las dudas del curso pasado y presenta desde las primeras jornadas su firme candidatura para pelear por la zona alta de la clasificación.

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