LaLiga solapa el Granada-Albacete con la gran etapa de La Vuelta a España

Foto: Granada CF

La confirmación oficial de los horarios para la quinta jornada de LaLiga Hypermotion ha vuelto a poner de manifiesto la preocupante desconexión entre la patronal futbolística y la realidad urbana que viven las ciudades. Al fijar el choque entre el Granada y el Albacete para el sábado 12 de septiembre a las 18:30 horas, el organismo ignoró de forma flagrante el colapso organizativo que provocará en la capital granadina. Ese mismo día, la provincia acoge el desenlace decisivo de La Vuelta a España, cuya etapa reina discurrirá por el área metropolitana para desembocar en el Collado del Alguacil hacia las 17:16 horas. Programar la apertura de las puertas de Los Cármenes apenas una hora después de la llegada del pelotón supone someter a la red vial a una presión evitable, ignorando el flujo masivo de personas y las previsibles restricciones de tráfico.

Una jornada ciclista que, para colmo del evento, ha sufrido un duro varapalo deportivo con el abandono de su gran estrella. El esloveno Tadej Pogačar, el indiscutible atractivo de esta edición de la ronda española, sufrió una grave caída en la octava etapa que le obligó a retirarse de la competición tras sufrir diversas fracturas, privando a los aficionados granadinos de ver en directo al gran fenómeno del ciclismo mundial en las rampas de la provincia. A pesar de esta desilusión en el plano deportivo para el público local, el impacto organizativo sobre el terreno de juego urbano sigue siendo enorme.

Instagram: Tadej Pogačar

Sin mirar por el aficionado

A la desafortunada coincidencia con la ronda ciclista se suma la reiterada falta de previsión en los tiempos de respuesta de LaLiga. Hacer pública una fecha a tan solo 12 días de su disputa evidencia una parsimonia administrativa que penaliza directamente al seguidor de a pie. Para los abonados que deben desplazarse desde distintos puntos de la provincia, planificar los accesos, la conciliación o los itinerarios en una jornada marcada por los cortes de carretera se convierte en una auténtica carrera de obstáculos.

La política de apurar los plazos de publicación demuestra que la comodidad del espectador que acude al estadio sigue estando relegada frente a las exigencias de las parrillas televisivas, erosionando la experiencia del aficionado en favor de la programación en pantalla.

Comparte esta noticia
Ir al contenido