Foto: Granada CF
El inicio de temporada del Granada CF está siendo muy complicado, con un balance de solo un punto de los quince posibles. El único momento positivo hasta ahora fue el empate logrado en La Rosaleda, donde el equipo consiguió remontar un 2-0 en contra. Sin embargo, los problemas del conjunto nazarí no se limitan a los puntos perdidos; la falta de gol se ha convertido en una de las principales preocupaciones.
El equipo solo ha anotado cuatro goles en las primeras cinco jornadas, y lo más alarmante es que ninguno de ellos ha sido marcado por un delantero. Los tantos han llegado de la mano de Martin Hongla, Pablo Sáenz, Pau Casadesús y Pedro Alemañ, todos ellos jugadores de otras líneas. Esta situación resalta una evidente sequía goleadora en la delantera, que se arrastra incluso desde la pretemporada, donde el único gol anotado por el equipo fue en el empate a uno contra el Cádiz.
Los hombres sin gol
Analizando a los principales atacantes, las estadísticas muestran un rendimiento muy bajo para lo que se espera de ellos:
Arnaiz: Solo lleva un gol en la temporada 24/25, anotado en Copa. En la campaña anterior, marcó dos en Liga y uno en Copa.
Pascual: Aunque es el delantero más efectivo, su rendimiento ha disminuido. En la temporada 24/25, ha anotado cinco goles en 40 partidos, lo que supone un promedio de un gol cada ocho partidos.
Bouldini: Las cifras de Bouldini son las más preocupantes, con solo un gol en 20 partidos de la temporada 24/25, muy por debajo de los ocho que anotó en cada una de las dos campañas anteriores.
La falta de gol en sus delanteros es un problema crítico para el Granada. Si bien el equipo encaja goles, la incapacidad de sus atacantes para perforar la meta rival está condenando al equipo a no poder sumar puntos.

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